martes, 12 de abril de 2016

Esto es bien crudo

Me estoy yendo abajo,
siento que me desarmo,
todos los días se me cae un pedazo de esto que soy,
conocí un laberinto que no tiene salida y ahí me topé con el diablo
que dijeron que no existe pero yo lo vi, me tocó la cara, me acarició la piel, me besó y me hizo el amor y me dolió cuando se fue,
me lastimé,
me desperté y prendí un cigarrillo, después prendí otro porque la vida seguía igual y así iba prendiendo uno tras otro esperando que algo cambiara, quizás morir, ahogarme en el laberinto y que nadie supiera llegar y nadie me viera así nunca, jamás.
Y pasaban los días y no había salidas, él aparecía, juro que me daba la mano para cruzar la calle y me miraba con dulzura pero después se iba, era imposible saber si volvía,
así iba buscando salidas,
objetos,
un cigarrillo y después
una botella de alcohol
hasta vaciarla y saciarme
pero cada vez yo estaba más vacía.
Quise irme, siempre quise irme pero nunca supe cómo y me quedaba para matarme una vez al día con recuerdos y humo gris, siempre pensando en las veces que el diablo me hizo el amor
y me mintió y me voló la cabeza con un puto "perdón".
A veces cuando no era todo tan negro escribía poesía,
que nadie nunca leía
"-¿escritora frustrada eh?"
gritaban las paredes a la madrugada
cuando me sentaba con un lápiz, un papel y un café;
y después me inundé en el cuerpo de alguien más
porque no me pareció mal sentir placer
después de haber vivido infiernos a plena luz del sol
y sentir que moría de frío en días de calor,
pero seguía vacía
pero igual volvía porque había una cama cálida y una manta
que me recordaban a mi infancia, que al final no fue tan mala,
pero así como iba, dejaba de ir y un día dejé de ir y me volví a perder
pero ya no me importó
y le aposté todo a la nada y me quedé volando en el piso esperando caer,
aunque en lo más profundo de mi, solo quería que alguien me diera la mano y me dijera que todo iba a estar más o menos bien
y que fuera sincero
pero nadie estuvo porque nadie nunca está
porque nos traen y al final quedamos solos,
los que te dicen que te quieren te clavan cuchillos enfrente tuyo y lo aceptás
porque tu amor sí es de verdad
y aunque sabés que te están llenando de tumbas adentro, los dejás y con una sonrisa que solo quiere llorar, mirás a tu familia y les decís "sí, me hace feliz"
pero te vas a dormir y solo pensás en que quisieras ser valiente para escapar y no volver más al lugar en donde sangraste más de lo que bombea tu pobre corazón,
y poder decirle a alguien que necesitás hablar de amor.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Nunca me avisa Google cuando me llegan comentarios, tengo que ir chusmeando. Graciaaaas, muchas.

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