lunes, 2 de noviembre de 2015

Viva la vida

 Una vez un chico rompió un plato tirándolo a la basura, el plato estaba en perfectas condiciones pero por algún motivo el chico quería un plato nuevo. De hecho, ese chico tenía dos platos nuevos que en total eran tres. Primero rompió uno, después rompió otro y se quedó con uno solo. 
 Meses después al chico se le rompió el último plato que le quedaba, por descuidarlo y usarlo tanto de mala forma. Se puso a pensar en que quizás no debería haber roto los otros dos platos a propósito, sino que quizás si no los quería, debió haberlo dicho y haberlos obsequiado o prestado temporalmente, porque ahora quiere uno de esos platos para poder comer y no tiene ninguno, de hecho, ¡en el planeta dejaron de fabricarse esos platos! Ahora al parecer se fabrican solo descartables porque nadie cuida nada y a nadie le importa nada.

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