jueves, 29 de octubre de 2015

son los recuerdos, me hicieron mal

hoy te escuché,
me llamabas desde afuera,
me asomé al balcón
y te vi
parado bajo la lluvia
gritando mi nombre,
llorando mi ausencia
mirando mi ventana
y me pregunté
si no podías hablar
esos días en los que yo
te esperaba en tu puerta
siempre a las cinco,
esos días en los que yo
te llamaba
para preguntarte qué pasaba
y cuando no pude responderme
fue cuando decidí callar
y esperar a que marcharas
otra vez,
solo que yo en silencio
y vos gritando de pie

"¡cómo cambian las cosas
los minutos del reloj!",
frase que te acompañó
en la vuelta a una casa
más mía que tuya
por esa noche,
invadida de recuerdos
que te llevaste
cuando no me llevaste,
porque me buscaste
cuando ya era tarde

quizás si no hubieses callado,
hubieses sabido
que en mi cuerpo
corre el tiempo y que
mi ventana no espera
si no sabe qué espera;
encendí la luz cuando te fuiste
y la apagué cuando volviste,
no hay piedra que quiebre el vidrio
ni luna que encienda esta noche
ni estrella fugaz que me haga salir
a vivir(te)

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