miércoles, 9 de septiembre de 2015

Me gusta cuando tu cuerpo se sumerge en la ciudad de mi universo,
no me importa si es por tristeza o para olvidarte de tu vida, 
me gusta tu piel, cuando se aísla de tu rutina
y se apega a mi piel, cuando aparto mi rutina.
Y es que solo así, dejamos de quedarnos antiguos en esta vida
y nos renovamos, mientras desandamos anatomías.
Y es que del mismo modo, sentimos el paso de la vida sobre el cuerpo,
y ahora sí hay oportunidad de besar labios,
de tener caricias para dar desde nuestros dedos
y sentir cómo se siente desde el deseo,
con bocas, con manos, con piel,
emocionándonos muy adentro. 

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