domingo, 13 de septiembre de 2015

he llegado a la estación, pero no espero el tren, te espero a ti

4 de la mañana y como siempre,
no puedo dormir,
me siento junto a la ventana
con mi taza de chocolate
y veo la lluvia caer,
el vidrio se empaña
y siento la necesidad de hacer un bosquejo
como cuando era niña,
en el auto de mi padre.
Pareciera que jamás hubiera llovido,
el cielo está triste hoy,
mi soledad le hace compañía.
Le envío un mensaje,
porque ya no puedo con su ausencia
"por favor no, no de nuevo,
por favor, no llames a mi puerta
si vas a herirme, ¡si vas a herirme de nuevo!
si sabes que si vienes,
correré hacia tus brazos, suplicando una caricia,
dos palabras: te quiero,
y tres besos,
-porque si te beso una vez,
querré hacerlo de nuevo, y de nuevo-.
Ya sabes las trampas que me tiende mi cabeza,
y tus desvíos hacia mi
gestan en mi, profunda tristeza;
invento recuerdos
para mantenerte vivo,
cada minuto es un suspiro,
cierro los ojos y estás allí,
sonriendo, como la primera vez, con el río de fondo,
estrechándome la mano
para que la coja y juntos,
le cambiemos el trágico final, a las historias de amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario