jueves, 17 de septiembre de 2015

cardo ni ortiga, cultivo una rosa blanca

milito en el ejército
de tu lado más oculto,
el de las palabras que mantenés bajo llave;
navego por las aguas de tu espalda,
esas curvas que me llevan río abajo
y que antes de soltarme, me hacen aferrarme;
me gusta volar en el espacio de tus ojos,
que va más allá del cielo,
y más allá del tiempo;
adoro dormirme en la calidez de tus brazos,
que me hacen suspirar en cada sueño que sueño;
y aunque hay mucho más que amo de vos,
adoro más, saber que no necesito
comprar el sol
para sentir que tengo poder,
puedo reinar, hundiéndome en tu ser

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