domingo, 20 de septiembre de 2015

caminando descalza

te beso
en mis sueños
a diario,
y te abrazo
cuando cierro los ojos
en cada pestañeo
y te siento
a mi lado
cuando duermo
y te extraño
cada día que recuerdo
que te has ido ya
y me duele
vivir con la soledad
y no olvido
tu risa
que me erizaba la piel,
porque no sabía
que existía
espectáculo más maravilloso,
que admirarte reír;
y tus manos,
aún las siento
en mi pelo
cuando sopla el viento,
igual de suave
que tus caricias
en la madrugada;
y ya no puedo
fingir que estás acá
e inventar tu voz,
que calmó
alguna vez mi dolor;
y te lloro
en silencio
para que nadie sepa
que me enamoré
de lo que rompe y destruye;
que el amor ilumina
y estoy en penumbras.

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