lunes, 8 de junio de 2015

liberación

 Cuando te fuiste perdí la confianza en mi. Ya no me quería. Me miraba al espejo y detestaba ver esa cara. Odiaba mi pelo, lo teñí. Odiaba mis ojos, los empañé con lágrimas. Odiaba mis labios, los pinté. Odiaba mi piel, la maquillé. Odiaba ser yo, me ignoré.
 Cuando te fuiste me sentí vacía, y te veía, tan feliz, lejos de mi. Te extrañaba, pero ¿cómo iba a hablarte? Si estabas bien sin mi. Entonces me inundé en mi, en mi, y tanto me odiaba. No tenía confianza en lo que decía, en lo que era. Empecé a hacer cosas que antes no hacía, para transformarme en otra persona, porque la que era antes ya no estaba. Y yo quería dejarla atrás, a ella con todos sus recuerdos. Yo quería ser una persona nueva, una a la que no odiara. Pero siempre voy a ser yo, por más que tenga otro pelo, otros labios, otros hábitos. Por más que me esconda adentro de mi, en algún momento saldría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario