sábado, 19 de abril de 2014

Las ranas

Un grupo de ranas viajaban por el bosque y de repente, dos de ellas cayeron en un pozo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del pozo. Cuando vieron cuán hondo era el pozo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.
 Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del pozo con todas sus fuerzas. Las otras siguieron insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.
 Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como era posible.
 Una vez más la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir, y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando.
 Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas, hasta que finalmente logró salir del pozo. Cuando salió, las otras ranas le dijeron: "Nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos".
 La rana les explicó que era sorda y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del pozo.

 Moraleja:

1. La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida con alguien que se siente desanimado, puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.
2. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentra desanimado, puede ser lo que acabe por destruirlo. Tengamos cuidado con lo que decimos y cómo lo decimos.
3. Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros.

Una referencia que se relaciona con este cuento: "En la NASA de los Estados Unidos hay un cartel que dice: "Aerodinámicamente, el cuerpo de una abeja no está diseñado para volar, lo bueno es que la abeja no lo sabe".

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